
Bien, lo primero a destacar es que el juego no salió para América, solo para Europa. Ya que según Wikipedia, Reggie (presidente de Nintendo de América) dice que va a ver como se vende en Europa para lanzarlo en América, por lo cual puede tardarse su tiempo.Y como soy de América, lo único que hice fue pedirle al que me vende los juegos, es que descargara la versión PAL y le parcheara la región y actualización.
Bien, con el juego insertado y en el canal de disco, la portada en muestra, decido presionar “comenzar”
Lo primero que debieron notar, es que el aspecto gráfico del juego es pulido, no se notan tanto que las figuras que te rodean todavía parecen polígonos, pero en ciertos caso si, pero las graficas cumplen su cometido (algo estilo RE4).
Cuando vean la presentación, podrán apreciar el apartado musical del juego, y puedo asegurar que es el más puro estilo orquesta, que hace que el juego quede de película.
La historia es de lo más genial. Estás en la piel de Raymond Bryce, antiguo miembro del equipo internacional de Rescate, actualmente trabaja para la división de Gestión de Crisis de Blue Ridge City, antiguo marino, se unió al grupo de rescate a petición de su viejo amigo, Steve.
Y no quisiera contarles lo que sigue, ya que les estaría contando de todo lo que se basa la historia de principio a final, y no quiero arruinarles todo.
El único aspecto que no me gustó, eran las batallas con armas, ya que se
llevan como un shooter arcade, sobre rieles (estilo RE: Umbrella Chronicles). Lo cual puede llegar un momento de ser repetitivo, pero después de que una zona esté libre, puedes volver a jugar en tercera persona.
Las batallas con los jefes son a veces fáciles, aunque puede que a algunos les cueste, dependiendo de este claro, y hasta ahora que llevo jugando, solo he tenido batallas de jefes con armas, pero supuestamente al ultimo lo tienes que derrotar cuerpo a cuerpo.
Esta experiencia se ha quedado corta para todo lo que tiene que ofrecer Disaster, pero después cuando lo termine, os les ofreceré un análisis más completo.
¡Hasta la próxima!
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